Por Diego Martínez, Co Director de la Comisión de Compliance en el Sector Público, AAEC.
Siempre que busco material sobre integridad pública consulto la web de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) que provee recursos bibliográficos gratuitos y de buena calidad. Uno de sus instrumentos destacados es el «Manual de la OCDE sobre Integridad Pública«, una guía que ofrece directrices y mejores prácticas para fortalecer la integridad en el sector público.
Este Manual brinda herramientas para los hacedores de políticas públicas de integridad. Sus destinatarios naturales suelen ser los legisladores, asesores de altos funcionarios, trabajadores de las agencias de control (oficinas anticorrupción, fiscalías especializadas) o auditoría.
Pero el Manual no sólo es útil para funcionarios. También puede ser de gran ayuda para los profesionales del Compliance, especialmente aquellos que se desempeñan como Oficiales de Cumplimiento o consultores externos de organismos o empresas estatales (y al decir esto pienso, por supuesto, en los concurrentes asiduos de nuestra querida Comisión de Compliance en el Sector Público).
¿Por qué vale la pena tener a mano el Manual sobre Integridad Pública de la OCDE?
Aquí van 5 razones:
- Es un marco de referencia internacional: El Manual sienta un estándar global y permite comparar y evaluar las prácticas de integridad y Compliance en diferentes países.
- Brinda directrices prácticas y herramientas: Ofrece directrices claras y herramientas prácticas que pueden ser aplicadas en la elaboración de políticas públicas y en el diseño e implementación de programas de integridad y Compliance en el sector público.
- Enfatiza el compromiso y el liderazgo: En Compliance repetimos todo el tiempo que la primera clave de un Compliance efectivo es el tone from the top. Por suerte no estamos solos, la OCDE pone un énfasis ENORME en el apoyo y compromiso de los funcionarios del más alto nivel como condición indispensable del desarrollo de la integridad pública.
- Pone foco en riesgos: en el Manual se dedica un extenso capítulo a explorar cómo las organizaciones del sector público pueden adaptar políticas y prácticas para gestionar eficazmente los riesgos de integridad, realizar evaluaciones de riesgos y mantener un entorno de control.
- No olvida la supervisión y la mejora: en el capítulo final del Manual se describe de qué manera la supervisión y el control externo fortalecen la rendición de cuentas en el sistema de integridad pública.
Es posible que existan muchas más razones para leer el Manual sobre Integridad Pública y la restante bibliografía especializada de la OCDE. Apenas menciono un puñado, buscando invitar a nuestros asociados y suscriptores a conocer este material, valorar las mejores prácticas y seguir aprendiendo.
Y por supuesto, ¡para tener una buena excusa para seguir conversando -en nuestras Comisiones de Estudio, en nuestras redes, en nuestra Newsletter- sobre integridad y Compliance!

























