Por Laura Guimpel y Nicolás Franco, Directores de la Comisión de Compliance en la Industria Financiera & Fintech.
En los últimos años, el ecosistema ha crecido significativamente impulsado por la disrupción de las Fintech, con marcada tendencia en LATAM a la bancarización de millones de personas que estaban fuera del sistema financiero.
Billeteras digitales, brokers de inversión, empresas de pagos digitales, e incluso decenas de Bancos “tradicionales” que decidieron transformarse digitalmente, y en algunos casos optaron por la estrategia de hacer un spin-off para crear un nuevo banco digital bajo el paraguas de marca de la entidad madre.
Durante el 2025 y lo que va de 2026 se observa una tendencia creciente de los modelos Banking as a Services (BAAS), Open Banking y Open Finance que llegan de Europa con muchísima fuerza, considerando la colaboración y la integración como factor común.
Los activos virtuales vienen tomando cada vez más relevancia. En LATAM hay varios países definiendo un marco normativo para regularlos, e incluso analizando replicar el caso de El Salvador para transformarlas en moneda de curso legal.
El “real estate” muestra una fuerte tendencia a la tokenización de activos basados en blockchain, donde Europa y especialmente España ha sido un fuerte impulsor de crecimiento en la industria de la construcción.
La data es un factor preponderante en las estrategias de las organizaciones, transformando incluso modelos de negocios con plataformas gratuitas cuyo propósito es justamente capturar esos datos para potenciar sus modelos y algoritmos.
Los modelos de crowdfunding como plataforma de inversión colectiva crecen en la región, fomentando la inclusión financiera y el acceso al crédito de muchas instituciones, pequeñas empresas y emprendedores. Recientemente República Dominicana aprobó una regulación moderna que promueve el financiamiento colectivo a startups y PyMEs, sumándose a países como México, Brasil, y Colombia.
El crowdlending está impulsando el crecimiento de los préstamos entre personas, como estrategia de desintermediación financiera.
A nivel mundial, vemos modelos de negocios que rápidamente crecen y llegan a millones de clientes y países con una velocidad impensada años atrás. Y no solo hablamos del mundo financiero. Si miramos la industria del transporte de personas, alojamiento, delivery, por ejemplo, son plataformas globales con millones de usuarios alrededor del mundo y con un factor común: no tienen activos propios, pero llegan a millones de usuarios y tienen data de mejor calidad que la propia banca.
De hecho, de ahí nace el concepto de finanzas embebidas, es decir, embeber productos financieros en plataformas no financieras para ofrecer productos bancarios a sus clientes.
En este mundo cambiante, es clave preguntarse qué pasa con un eslabón clave de la cadena: El Compliance Officer.
¿Estamos preparados para gestionar el riesgo de lavado de activos, financiamiento del terrorismo y de la proliferación de armas de destrucción masiva (LA/FT/FP) -pudiendo llegar incluso a sanciones- en los nuevos modelos de negocios?
¿Tenemos el conocimiento adecuado de cómo funcionan los nuevos modelos de negocios?
¿Sabemos cómo potenciar nuestras capacidades aplicando tecnología de avanzada?
¿Tenemos la capacidad de identificar preventivamente los nuevos riesgos emergentes de este cambio?
En la respuesta a estas preguntas estará la clave del éxito del Compliance Officer en los próximos años.
El mundo entero, aunque con diferentes niveles de madurez, está yendo en línea con las recomendaciones de GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional), a la aplicación de un enfoque basado en riesgos (EBR).
¿Qué implica esto en la práctica?
Si se logran segmentar adecuadamente los riesgos a nivel entidad -considerando factores como clientes, canales, zona geográfica, productos, servicios, reputación, contrapartes, cultura de cumplimiento y efectividad preventiva, por mencionar algunos críticos- se podrán reorganizar los procesos y robustecer controles donde exista un riesgo material, y asimismo flexibilizar donde el riesgo sea más bajo, eficientizando la gestión del riesgo asociado.
Partamos de ciertas preguntas clave para hacer un diagnóstico rápido de la eficiencia del sistema de prevención de LA/FT/FP.
Todo esto nos lleva a hablar de un tema central: la estrategia y la eficiencia operacional.
¿Por qué estrategia? La respuesta es clara: cada vez encontramos más organizaciones donde la estrategia organizacional y la de cumplimiento están desalineadas.
¿Como Compliance Officer, conozco claramente la estrategia de mi institución? Ser independiente y objetivo no implica estar desalineado con la estrategia organizacional.
Si no comparto la estrategia y los valores, probablemente esté en el lugar equivocado. Mi estrategia de gestión del riesgo de LA/FT/FP/Sanciones debería alinearse con la de la organización como un todo. Y deberíamos romper otro mito, las organizaciones donde el Compliance Officer era inaccesible y no se podía discutir e intercambiar puntos de vista, quedaron atrás. Hoy el Compliance Officer se transformó en un socio estratégico de la dirección, que gestiona riesgos, que establece límites pero que también es proactivo y participa incluso en el desarrollo de nuevos productos dando la visión y ajustes desde su perspectiva.
¿Puede el área de cumplimiento no tener una estrategia? La respuesta es no. Siempre hay una estrategia, puede ser que no esté claramente definida, o comunicada, pero existir, existe.
Ahora bien, vamos al segundo gran punto, que es lo que todo líder de Cumplimiento, y a su vez todo líder de una organización debería preguntarse.
¿Mis procesos están siendo efectivos? ¿Y eficientes?
Hoy vemos sistemas de PLA/FT/FP/Sanciones con muchísimas oportunidades de mejora. La inteligencia artificial permite transformar procesos, pero hay un factor que es fundamental: la inteligencia natural. ¡SI! En la era digital, la inteligencia natural es irremplazable.
Automatizar un proceso que funciona mal, dará como resultado un mal proceso automatizado. Usar inteligencia artificial para tomar decisiones con mala calidad de datos, dará malos resultados.
La clave está en saber qué necesito cambiar. Tener una estrategia es el punto de partida, y de ahí, poder transformar los procesos internos para hacerlos más efectivos y eficientes.
¿Se pueden reducir los falsos positivos? No, no se pueden, se deben reducir.
¿Se pueden automatizar procesos en las áreas de cumplimiento? Sin duda, cada vez más se puede robotizar y dejar al humano para tareas de mayor valor agregado.
¿Qué controles adicionales pueden establecerse? La geolocalización nos otorga una información clave para poder mitigar riesgos de lavado y de fraude. El IP es una herramienta esencial para monitorear desde dónde los clientes se conectan y evitar riesgos de sanciones por operar en jurisdicciones sancionadas; por eso la conexión desde VPN a cuentas debe estar prohibida.
¿Se puede ser más eficiente midiendo la productividad interna? Sin dudas. Con herramientas de BI, se logra saber en tiempo real cuántas alertas hay pendiente de resolución, cuál es la anticuación de las mismas, cuántas alertas tiene cada analista, cuánto tiempo tarda en cerrar una alerta e incluso poder hacer un ranking de las mejores performances.
Con herramientas de IA podemos priorizar alertas de acuerdo con su probabilidad de que terminen en un reporte, podemos estandarizar las conclusiones de cierre, e incluso se podría hacer el análisis de un caso investigando información pública y proponiendo una conclusión para que el analista, profesional experimentado, lo evalúe y tome la decisión.
La tecnología no va a reemplazar al humano -salvo en algunas profesiones que tenderán a desaparecer dando lugar a otras nuevas- pero el Compliance Officer que abrace el cambio, que investigue y potencie sus programas con herramientas como RPA, BI, IA, blockchain y que sepa explotar su potencial, estará mejor preparado para el compliance del futuro.
Estamos convencidos que la transformación es un desafío cultural, que la tecnología ya es un commodity y que estar a la vanguardia en estos temas es el camino para construir un futuro más eficaz y mucho más eficiente.
Esta Comisión tiene por finalidad identificar, analizar y evaluar estrategias para el diseño e implementación de un programa de cumplimiento, con la particularidad de poner el foco en el ser humano. Los programas de compliance son cada vez más sofisticados y, en teoría, perfectos, pero requieren un cambio corporativo cultural en el que el factor humano es central, pero naturalmente imperfecto. Las neurociencias complementadas por otras disciplinas como la psicología, la genética, la biología, la medicina, el derecho, la antropología y otras, son herramientas que permiten evaluar diferentes opciones a la hora de tender puentes entre un programa de compliance y el ser humano.
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Esta Comisión se propone analizar aquellos aspectos de compliance vinculados a los datos personales y la privacidad, así como explorar los problemas morales vinculados a los datos, los algoritmos y las prácticas correspondientes, buscando las mejores soluciones tanto desde el punto de vista organizacional, como desde una perspectiva ética.
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Esta comisión tiene como propósito integrar la gestión de la diversidad, equidad, inclusión y pertenencia (DEIP) como un pilar clave para fomentar una cultura ética en las organizaciones, siendo esto esencial para resguardar la reputación de la empresa y fortalecer su programa de compliance.
Una gestión efectiva de la DEIP favorece la generación de entornos seguros para expresar preocupaciones, hacer preguntas, ordenar el comportamiento, autorregularse o reportar incidentes, todo lo cual es esencial para consolidar una cultura de integridad.
Dado que la diversidad y la ética son aspectos transversales, su adecuada gestión genera a su vez múltiples beneficios para el desarrollo de las instituciones y los negocios, promoviendo entornos más inclusivos, innovadores y sostenibles.
Esta Comisión se propone como objetivo incentivar y motivar a los concurrentes a una discusión entre pares sobre temas de defensa de la competencia, con foco en compliance y sobre la base de la normativa vigente.
Se propone un espacio para compartir experiencias y conocimiento, generando encuentros con dinámicas y temáticas atractivas, brindando, además, herramientas para la mejor implementación de los principios de competencia en el área de compliance.
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Esta Comisión nuclea profesionales vinculados con estas actividades (incluyendo bancos, compañías financieras, bursátiles y aseguradoras), para trabajar en diversas temáticas tales como prevención de lavado de dinero, fintech, cumplimiento regulatorio, gobierno corporativo y toda otra cuestión que pudiera surgir a nivel contextual y tengan efectos o impacto en alguna de las industrias mencionadas.
Esta Comisión tiene por objetivo identificar las áreas de riesgo, analizar el contexto normativo y las tendencias doctrinarias y jurisprudenciales, a efectos de brindar pautas de conducta que permitan a directores, gerentes y oficiales de cumplimiento adoptar acciones para prevenir y/o mitigar las consecuencias penales de su actividad. Además, se analizan y desarrollan temáticas inherentes al ámbito del derecho penal, siempre desde una perspectiva eminentemente práctica y vinculadas con cuestiones de compliance (vg. investigaciones internas, procesos judiciales, validez probatoria en juicio, etc.).
Esta Comisión invita a profesionales de compliance y funcionarios a explorar las alternativas de aplicación de las buenas prácticas de compliance corporativo en el ámbito estatal. La comisión es, a su vez, un espacio de reflexión teórica sobre public compliance y un grupo de estudio sobre las mejores prácticas en la materia, en organismos públicos y empresas estatales. Asimismo, funciona como un ámbito de networking genuino e intercambio de experiencias entre expertos en anticorrupción y compliance, practicantes recién llegados a la disciplina y funcionarios de todos los niveles y poderes del Estado.
Esta Comisión aborda los temas concernientes a compliance en la industria farmacéutica y dispositivos médicos, en un ámbito profesional de confianza que auspicia el debate abierto de problemáticas de interés común.
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Esta Comisión propone ser un lugar de encuentro de los profesionales que se desarrollan en prácticas vinculadas con la prevención, detección y respuesta al fraude en las organizaciones. La comisión trabaja activamente para desarrollar y compartir entre pares las mejores prácticas del mercado en materia anti-fraude y anti-corrupción.
Esta Comisión propone una dinámica teórico-práctica, cuyo alcance se vincula con las cuestiones metodológicas que coadyuvan a la implementación de un sistema de gestión, mediante la aplicación de uno o más estándares tales como –por ejemplo- ISO 19600, ISO 31.000, la implementación de una nueva normativa, o el diseño e implementación de planes de acción específicos. La Comisión se focaliza en aspectos de la gestión y en la resolución de los diversos problemas que se presentan en la realidad de las empresas (ya sean públicas o privadas y sin importar la actividad a la cual se dedican).
El Propósito de esta Comisión es permear la perspectiva de Sostenibilidad en la gestión estratégica del Compliance, profundizando la interrelación virtuosa que existe entre ambas disciplinas. Pretende ser un espacio no sólo de difusión y divulgación de temas vinculados a la Sostenibilidad, sino además -y especialmente- un catalizador de iniciativas que la promuevan entre todos los grupos de interés del ecosistema de la AAEC.
Esta Comisión invita a todas a aquellas personas con interés en promover buenas prácticas de Sostenibilidad a ser parte e involucrarse activamente en las distintas acciones que se lleven adelante.
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El objetivo de esta comisión consiste en tomar temas de interés o estudio de la AAEC y presentarlos para conversación, discusión y reflexión, desde la perspectiva de distintos marcos conceptuales, integrando los puntos de vista de varias comisiones de estudio. En este sentido, esta comisión propone una actividad con la característica de transversalidad.
La Comisión contribuirá de este modo a generar espacios de actualización, reflexión, o debate sobre diversos temas que son de interés de la AAEC por encontrarse dentro del marco conceptual de su trabajo. Los temas podrán ser cuestiones sobre las que la AAEC desea generar conciencia o cultura ética o temas de actualidad de la agenda del país, de la región o incluso a nivel mundial.